Tags

98262-000579c63-carlosiii

(Llegados felizmente a los Nuevos Territorios el día 8 a las 8,30 PM hora local del Estado de Arizona, antes parte del Virreinato de Nueva España; dia 9, 5,30 horas AM en España)

Todos bien, aquí con nuestros niños contentos y bien… nos echábamos mucho de menos después de tanto tiempo y tanta distancia.

1ª Crónica…el viaje.

Palma-Barcelona-Londres-Phoenix (AZ-USA) : 24 horas de viaje +- 10 mil kilómetros…sin novedad excepto en la última etapa, la más larga, 8500 kms Londres-Phoenix, en un Jumbo 747 de la British Airways lleno hasta los topes; un 80% de ocupantes bordes, de entre los cuales a los dos más bordes tuvimos que aguantar; en el 20% restante, los “normales”, de los que íbamos a bordo, naturalmente está incluída la tripulación, compuesta por europeos británicos…de los educados.

  Estos dos bordes que tuvimos el honor de tener por compañeros de viaje

eran una señora tamaño ballena, llamémosla Ballena Cojonera, era como una mosca cojonera pero a lo bestia, y un bicho raro e histrión, que luego supimos era finlandés;

a este le bautizamos con el nombre de “The Little Window Asshole”, que viene a ser algo así como el “Gilipollas de la Ventanilla”, angloparlante del tipo cosmo-tarado, aunque se las daba de cosmopolita tirando a cosmopollas.

Resulta que a la Ballena Cojonera le correspondía el asiento de ventanilla que yo erroneamente creía tener asignado; resulta que Ballena Cojonera tenía al marido y al hijo en otra fila de tres asientos inmediadamente detrás; solución obvia, propornerle un cambio de asiento al señor que iba sentado junto al hijo, de todos modos a la Ballena Cojonera no le gustan los asientos de ventanilla, por no caber y por pasar de las vistas; mi mala suerte, el señor que viajaba al lado del marido e hijo, dijo que sí, que a él le gustaba el asiento de ventanilla y que aceptaba cambiárselo. Así que cambiamos asientos todos, yo sentado al lado del señor que se había adjudicado la ventanilla, solución menos mala, porque si bien me quedaba sin ventanilla, al menos podríamos ir más anchos todos, y con suerte, aún podría ver algo, incluso mi mujer, asiento pasillo de la misma fila, podría vislumbrar alguna cosa.

El avión ya salía con un par de horas de retraso, y estabamos todos dentro acumulando más atrasos en el suelo con  los motores parados; los APU de a bordo y/o de tierra proporcionaban luz y aire acondicionado. Nuestro nuevo vecino, con aires de perdonavidas, hacía, a una galería imaginaria, gruñidos y gestos de frustración e impaciencia; ¿acaso no sabía que era viaje de 8500 Kms y 10 horas de duración?…media hora, más o menos, total…y no era el único, en la fila de delante había una pasajera, del tipo “tia borde-sofisticada-en plan-mujer fatal” haciendo el mismo teatro que nuestro acompañante de la ventanilla, ibán prácticamente sincronizados al compás; el tipo resultó ser, como ya habréis imaginado,     

el Certificado Campéon de todos los Gilipollas que iban a bordo de ese vuelo de la B.A., nuestro ínclito The Litttle Window Asshole.

Debido a la curvatura terrestre, y a la diferencia de horarios, todo el vuelo hubiera transcurrido con luz diurna si hubiera salido a su hora, y aún así, con el atraso acumulado, unas 4 horas, sólo se nos hizo de noche en la última hora antes de llegar, las 8,30 PM locales. Por lo general tuvimos tiempo bueno y soleado, por lo que hubiéramos podido (debido) disfrutar de vistas a partes de: Gran Bretaña (Inglaterra-Escocia), Irlanda (Norte), Groenlandia, Terranova, Canadá (Ontario), gran parte de Estados Unidos (N.E.-S.W), por ejemplo el famoso Mount Rushmore. Disponíamos de pequeñas pantallitas, por suerte individuales (ver imagen anterior), con información GPS sobre nuestro progreso y posición en la ruta en el mapa, así como de la velocidad, altura, temperatura exterior y puntos concretos de interés o relevantes sobrevolados.

Pero el Little Window Asshole tenía otras ideas, pues una vez superado el despegue, decidió que las vistas aéreas no eran de su agrado, ni, según su opinión, del nuestro, porque nada más despegar cerró la ventanilla, y así permaneció durante el resto del puñetero viaje hasta un par de minutos antes de aterrizar, ya recién anochecido, en Phoenix. Su reacción ante unas suaves y escasas turbulencias nos hizo saber lo que empezábamos a sospechar, que al histrión no le gustaba volar, y porque a él no le gustaba volar, nos condenó a dos personas normales a DIEZ horas de vuelo sin ver nada, ya que al tipo sólo le interesaban las maniobras del despegue y del aterrizaje; si para aprénderselas para cuando se permita conducir aviones a los mandriles, o para evaluar a los pilotos, lo dejo a la imaginación de cada cual. Durante el viaje se limitó a mirar películas en su pantallita (por suerte sólo tenía acceso a la suya), haciendo sus acostumbrados y teatrales espavientos cuando no era capaz de encontrar un programa de su agrado, y a beber vino por cuenta de la BA; “si es gratis, aunque haga daño”.

    Mientras, en la fila de delante, La Pija-Borde y su Acompañante no perdieron el tiempo en reclinar al máximo el respaldo de sus asientos, con el fin de completar el cerco. La Pija Borde a veces se levantaba y hacía ejercicio

con la clara intención de obstruir el pasillo al Carro del Papeo. La Ballena Cojonera tenía las mismas ideas, pero para con los otros pasajeros, ya que con la excusa de estirar las piernas, de vez en cuando bloqueaba con eficacia el acceso a los lavabos y/o el regreso del lavabo al asiento;  como es natural los tripulantes tampoco se libraban de tener que sortear a la “cetácea”; ya te digo, una mosca cojonera, pero a lo bestia. Y por fin, Hora de Irse a Dormir…a pesar de ser pleno día, debido al rumbo hacia el Oeste…la tripulación gradúa las luces de la cabina al mínimo y los demás pasajeros cierran sus ventanillas para eso tan cursi que dicen de “caer en los brazos de Morfeo”, hay gente capaz de decir eso, me recuerdan a canario muy pesado que teníamos en casa, que cuando se ponía insoportable lo metiamos, con jaula y todo, en la despensa, y cuando apagábamos la luz, el muy tonto creía que era de noche y se domía. Así que tratando de dormir…dimos paso a los 

Temibles Bordes Nocturnos y Noctámbulos, desagradables criaturas, que al amparo de la oscuridad, aprovecharon para corretear y alborotar por todo el Jumbo de la British, haciéndolo suyo. Especial mala pinta la tenía uno de ellos, muy tatuado y que llevaba una gorra de beisbol al revés.

Hasta al simpático Frank de la Jungla de vez en cuando le sale la “vena borde” por lo de llevar la gorra al revés; en la imagen Frank sujeta una víbora cascabel nortemericana en un paraje del Oeste Americano, que bien podría pertenecer a Arizona. Pero así como vinieron, poco antes del falso amanecer de esa no menos falsa noche, los Temibles Noctámbulos desparecieron en donde quiera que hubiesen permanecido ocultos desde que abordaron el avión; soy de la creencia de que su intención era de ir con otro grupo, mucho mas numeroso, a Magaluf-Mallorca, para hacer lo que hacen en Magaluf-Mallorca,

entrar en coma etílico y/o tirarse por el balcón, pereciendo o al menos quedando aún más tarados de lo que ya estaban. Pero estos se equivocaron de avión, y si Dios quiere algún sheriff local ya los habrá enchironado y/o  devuelto a la Gran Bretaña o a Magaluf-Mallorca; ni la menor intención de visitarles “in situ”, donde quiera que ahora estén. Uno es comprensivo y tolerante, pero no tanto como una Morgue.           

Y FIN FIN FIN…

Y al fin terminó el viaje, y ese día que no era día ni era noche, y con el fin del viaje, que sí era viaje, vino, por fin, una noche de verdad en un país de verdad, que antes fue parte de Nueva España, y ahora es Estados Unidos, y hogar de los míos. En el aeropuerto se habla inglés y…español; aquí todo el mundo habla, con gusto y orgullo, el español…y EN español; aqui mucha gente habla, piensa, y SIENTE EN ESPAÑOL. Hay que ir a casi a 10 mil Kilómetros de distancia para no oir a Nadie decir que “Madrid ens roba”, y si alguien lo dice, ni los coyotes, que son muy listos, lo entenderían¨; claro que tampoco hay desorden, ni está alguien como la Alcatriz Carmena, la de los Okupas, ni se impone la obligación de estudiar idiomas que no existen o cosas que no sirven para nada.

Mapa de Nueva España: AVISO

NO HABLAMOS CATALÁN

Seguiré con más posts desde aquí contando cosas (no muchos más, ahora la familia es lo más importante). De nuevo, muchas gracias por leerme a quienes tenéis la paciencia para hacerlo.