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“NO HAY PARAISO FISCAL SIN INFIERNO FISCAL” (Joao Camoens do Amonal, célebre poeta insurrecto portugués)

¡¡¡ P E D R O O O !!!

 

 “Afanados y levantados” los conocidos como Papeles de Panamá, descubrimiento auto- atribuido a “meritorio periodismo de investigación” por parte de sus autores, una cosa llamada Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, que para ser más finos en americano le dicen  International Consortium of Investigative Journalists, ICIJ for the friends/ ICIJ para los amigos. Aparte robar (afanar) papeles, papelas, o papelinas de un despacho de abogados, poca cosa enseñan al Mundo que todo el mundo YA NO conozca.

 Ya en el siglo pasado el magnate y armador griego del petróleo, Aristóteles Onassis, 1906-1975, utilizaba la bandera de Panamá en su flota de petroleros por motivos fiscales. Hoy en día esta bandera la enarbola todo el que puede en sus embarcaciones, a partir del bote de 5 metros de eslora, pasando por el lujoso yate o crucero, y terminando con el   superpetrolero. Nada nuevo nos enseñan, pues, los “ICIJ boys”.

Y por si no bastara con recordar el asunto de las banderas fiscales, está el detalle de que en 1989 el país fue invadido por los EEUU, y el gobernante, Manuel Antonio Noriega, relacionado con el Cártel de Medellín, fue capturado y encarcelado por delitos de narcotráfico y blanqueo de capitales; el currículum financiero” panameño viene de muy atrás, y  este “hallazgo” del ICIJ no es novedoso, ni original, ni inventivo. Publican una “lista internacional”, obtenida con medios de muy dudosa legalidad, de personas y empresas, con cuentas y/o sociedades en este paraíso fiscal. En el listado se incluyen españoles o residentes en España, como no podía ser de otra manera. Los más importantes dicen haber cumplido con Hacienda, y tributado lo que les correspondía por sus negocios y actividades en ese país, lo cual entra en lo legal y legítimo. Basta reflexionar con el ejemplo de las dos o tres compañías hoteleras involucradas en ese escándalo que no lo es; ¿cómo sería posible arrendar, comprar, construir, o explotar un hotel en la zona, sin abrir cuentas bancarias y crear una sociedad explotadora del negocio?. Otra cosa es explicar la operativa de particulares o entidades de  extrema izquierda en un paraíso fiscal; puede seguir siendo, ley es igual para todos, faltaría más, legal y hasta legítimo, pero nunca coherente con la ideología que predican. Lo más parecido al sacrilegio para un “buen” comunista son los paraísos fiscales y los bancos opacos; el banco del “buen” comunista, de existir, tiene que ser como un patio vecinal de okupas, donde todos saben la vida de todos: la intimidad es para los burgueses.

 Legalidades aparte, a los de la ceja les pone más Cuba que Panamá, dicen… ellos mismos.  

 LINDO ERUCTO (que no sé si viene a cuento; da igual: los del ICIJ tampoco)