Domingo de Resurrección, 2016, y este año coincide la celebración con la hora que nos  hacen adelantar desde esa inmensa Lepe del Norte, que es Bruselas, famosa por su buena cerveza y pésima burocracia. Como coincide con el final de la abstinencia para comer carne, y con el fin de las hostilidades de la zurdería contra la Semana Santa,

 nos podemos permitir tratar y divulgar unos conocimientos sobre este producto cárnico, y delicia gastronómica, que es el Paté de Foie Gras. 

La base original del foie gras es el hígado hipertrofiado de gansos o patos sometidos a una cruel alimentación forzada; su elaboración tuvo un comienzo artesanal, casi casero, 

dicen que de hace miles de años, mucho antes de que en Francia se atribuyeran más o menos el invento, dictando sus normas de elaboración; y así el foie gras original, casi artesanal, se distingue de otros buenos patés hechos con carnes de cerdo, otras aves, o una mezcla; estos últimos, aunque agradables de sabor, producidos y enlatados masivamente, por ello mucho más económicos, no están considerados una gran exquisitez como el foie gras hígado cirrótico de pato.

Y ahí, en la producción masiva y popular del paté de foie, pseudo foie gras o faux foie, entró el General George Patton, famoso por su genio geoestratégico, dotes de mando…y poca paciencia; fue precisamente esta última cualidad,

la escasez de paciencia(*), la que le llevó a idear el primer método eficaz de producir paté de hígado en cantidades significativas. Para ello aprovechó

la tendencia del enemigo en hacerse polvo el hígado, para aplastar el cirrótico órgano con la cadena de los tanques; apropiadamente denominó el expeditivo método como Producción en Cadena; además sofisticó el procedimiento aprovechando la habilidad del

cirrótico enemigo en encontrar trufas, y con las trufas luego enriquecía el paté de hígado aplastado por los tanques.  

Luego, tras la rendición de los nazis, las fábricas de foie se han desmilitarizado y ya no se suelen utilizar los hígados del enemigo para aplastarlos bajo la cadena de los tanques.

   Pero, ¿Quién Sabe?(**) lo que sirvió una vez puede servir otra…y “nunca es tarde si la dicha es buena”(***)

(*trad.) “Un buen plan ejecutado a las malas y ahora, es mejor que un plan prefecto ejecutado la semana que viene”- General George S. Patton.

(**) “No nos limitaremos a disparar a los bastardos, sino que les cortaremos las entrañas (higadillos) en vivo y los usaremos para engrasar las cadenas (orugas) de nuestros tanques”- General George S. Patton.

(***) “Nunca es tarde si la dicha es buena” – algún civil provisto de considerables dosis de paciencia. (cada vez quedan menos)