No se trata del Comandante del Buque Escuela dando esta orden marinera, ¡ASEGURAD LAS VELAS!, a los cadetes; se trata de otra clase de velas, velas mas terrestres, no estamos en un velero surcando los mares, a las órdenes de un marino experto, sino en una ciudad que no va ninguna parte, dirigida por munícipes criaturas perennemente desorientadas, cegadas por la cataratas de sus propias fobias e inventados dogmas.

Velas y cirios de Semana Santa son las que el Ayuntamiento Frente Populista de Palma de Mallorca quiere asegurar; la excusa: con la cera vertida en el suelo durante las procesiones, los ciudadanos se pueden resbalar.

  El pretexto que tiene la zurdería goMierdante para todas sus ocurrencia es el bienestar de los ciudadanos. “Cort”, que es como llama la prensa de provincias al Ayuntamiento, exige a las cofradías un seguro de accidentes por la cera de las velas; la idea es la de que, si a causa de la cera te caes, el seguro te paga la costalada si te haces daño.

 El seguro tendría una vigencia adicional de hasta TRES semanas después de las procesiones. Como es natural ninguna aseguradora quiere extender semejante póliza; claramente, con este nuevo requisito de última hora, lo único que este Ayuntamiento del Frente Popular pretende es dar rienda suelta a su cristianofobia prohibiendo, de facto, las procesiones. La acera vertida en las procesiones no dura ni 48 horas, una vez restablecida la circulación normal.

La zurdería, tan adoratriz ella con las bicicletas, permite a los ciclistas el uso ilegal de las mismas, haciendo la vista gorda hasta cuando circulan por las aceras a la velocidad que les place.

     

Las bicicletas, artefactos más lúdico-recreativos que utilitarios, por lo general CARECEN de seguro de daños a terceros, ya que no es obligatorio que los propietarios lo tengan. Además los propietarios de esas cosas, ayuntamientos o particulares, pueden dedicarse a alquilarlas, seguro a terceros opcional, con el agravante de que para ir en bicicleta no hace falta carnet de ningún tipo.

Todo el argumento municipal de que la seguridad ciudadana corre peligro con las procesiones (dicen que la cera de los cirios puede hacernos resbalar) queda anulado con el trato complaciente que de hecho se da al maluso de las bicicletas; por no mencionar el trato de favor que también se da a manteros y oKupas. El agravio comparativo, como la prueba del algodón, no engaña.