La Consellería de Hacienda(?) de la Autonotaifa Balear pide al Gobierno Central (Madrid ens Roba) que le condone 500 millones € de deuda…y que les adelante otros 500. Suena a chiste, pero el sinsentido se ha copiado de cuando los griegos de Syriza todavía se hacían los chulos con la Unión Europea y tenían a

 Varoufakis como ministro encargado de cargarse la economía del país; luego la cosa terminó como terminó, y todavía no ha acabado, con corralito, recorte de pensiones, y todo lo demás; que el país está hecho un yogur, y lo que te rondaré, es decir poco. Ahora, en vista del “éxito” de Grecia, autonotaifas hispanas se han apuntado al carro greco-chavista, y después de Ximo Puig (Valencia) y Susana Diaz (Andalucía) se ha añadido la peña de Francina Armengol al carro de deber y no pagar, que nunca a destacado por original la zurdería balear. Lo de Cataluña, para dar de comer aparte.

   Incumplimiento del déficit, o el arte que se da la zurdería en gastar más de lo que ingresa, daría para muchos libros o para los escuetos consejos de las “cuentas de la abuela”, en concreto aquel que dice que “pagues lo que debas, no gastes lo que no tienes, ni prometas lo que no puedas cumplir”. Así de simple y sencillo, a condición de: 1º, que se sepa contar con los dedos, y 2º, se viva en un mundo más real que virtual, lo cual, especialmente esto último, es prácticamente imposible gobernando un Frente Popular.

 1ª Ley del Frente Popular: nunca se gobierna por ser mas numeroso, sino por ser más extremista, y esto conduce rápidamente cualquier país al tercermundismo.

Esto lo consiguen aumentando los impuestos con el fin de recaudar menos, y no pagando la deuda.