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 Hace unos tres días, muy de madrugada, cantaba un mirlo en el jardín, mirlo joven que celebraba la prematura llegada de una falsa primavera, engañado como los almendros que, un mes antes de cuando toca, ya están en flor. Año anómalo de falsas estaciones, en el que las hojas caducas hacen su caída otoñal muy tarde, saludando, y a veces despidiendo, en pleno invierno, la fiestas navideñas. 

  Y llegó el Fin de Semana del Frio, y calla el mirlo, desconcertado; con la lluvia, las heladas, y el viento, peligra la flor del almendro, y con la flor, la semilla y el fruto. Y siguen los engaños y las trampas, los trucos y las mentiras; los malos aprovechan, el enemigo acecha…cambio climático claman, más bicicletas, multas, e impuestos reclaman, mientras pillan almorranas haciéndose la foto montados en esos aparatosos velocípedos; pero si sale gratis y se hace la payasada, bien está aunque haga daño.

 Peligran industria, trabajo, y transporte, con ese invento suyo del cambio climático; años más fríos o más cálidos de lo considerado normal se repiten a lo largo de muy pocas décadas. Como la fastuosa desaparición-reaparición de la capa de ozono ocurrida en los años 80 del siglo XX, atribuida al Concorde y a los desodorantes aplicados por los burgueses después de la ducha, pero que luego se demostró que fue por causas naturales no muy bien conocidas, como tampoco lo son la causa o causas de las famosas glaciaciones y desglaciaciones, localizadas por geólogos y científicos de verdad, antes de que existiéramos, Vd., yo, y el SEAT; en aquellas remotas épocas, por no existir, no existían siquiera los del  Green Piss (off), ni sus fobias, zodiacs, o pancartas asegurándonos de una

supuesta antropogénesis del calentamiento global, no aclaran bien si de origen burgués, o debida a mercados demasiado libres.

 Y tan falsa es la antropogénesis del cambio climático como lo es esta falsa primavera de hasta hace tan solo un par de días; tan falsa como las elecciones habidas durante el último año, incluidas las últimas, con el voto ciudadano hurtado por coaliciones pactadas a posteriori y a traición por la liberticida zurdería, en busca de gobiernos Frente Populistas; tan falsa como las fórmulas para el juramento con trampa y truco, de los melenudos perroflautas para poder acceder a cargos electos, designados, o regalados por correligionarios de partidos diferentes y supuestamente rivales; tan falso como lo que ahora mismo quiere pasar por Cortes Españolas.

Mientras, engañados, los almendros florecen, los ciudadanos votan, los turistas pagan ecotasas, el mirlo canta…y a todos nos roban el nido.