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 Problema Artur Mas: arreglado y bien arreglado, faltaría más; ¿cómo torear a las “flequis” de la CUP?…pues con flequillos, en la CUP están muy pendientes de la imagen, imagen que una peluquería/barbería normal no puede dar. Demasiada pinta de burgués tenía el anterior “honorable” por culpa del barbero/peluquero para ser aceptado por esa Zurdería Desaliñada Ultraortodoxa  de la CUP, que con sus flequillos de peluquera progreta, y ropa sin planchar, daba testimonio de sus fobias anticapitalistas o anti-lo-que-sea.

Y el “problema Artur Mas” consistía en que los de la CUP, pese a ser más separatistas que nadie, por esta cuestión frívola de imagen, bloqueaban su reelección, y, lo que es más importante, toda la bufonada del proyecto común separatista, aunque unos y otros prefieran llamarlo soberanista o independentista; cursilerías de la democracia, nadie es perfecto.

Pero la solución vino de un lugar inesperado y nunca imaginado. La teníamos ahí, todo este tiempo, desde el Siglo XVIII, recogida en las Ordenanzas Militares del Rey Carlos III, concretamente en la que decretaba que el soldado debía “llevar el pelo a la moda”; lo de quien decidía lo que era moda o no en nuestro Ejército es secundario, pero aclararé, para quien sienta curiosidad, que normalmente era el sargento, mas raramente el capitán de la compañía, y muy de vez en cuando, o casi nunca, el coronel del regimiento. Paradojas de la vida:

curiosamente, la solución de los  problemas causados por la zurdería antimilitarista viene de la mano, de uno u otro modo, del ejército. Pero esta vez no fueron las terroríficas visiones de los

      F-18s del Ejército del Aire alucinadas por algún separatista, sino una antigua ordenanza casi olvidada la que dio con la solución; sólo que en este caso, quien dictamina lo que es el “pelo a la moda” no es un sargento, sino la gente de la CUP. 

 Y dicho y hecho, nuevo Honorable(?) President y Rey de Catatonia, CARLES PUIGDEMONT, cruce híbrido entre Artur Más,  que aporta el discurso y las payasadas, y los de la CUP, con sus flequis y más payasadas.

A veces la solución la tenemos aquí cerquita sin mucho buscar.