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…Estamos rodeados. La mala educación del energúmeno se impone en todas las Instituciones civiles del Estado, de la mano de los partidos políticos de la zurdería; de todos ellos, sin excepción.

  Pero, en resumidas cuentas, esto también es bueno para las personas normales, a las que de momento se les deja votar. Con cada insulto, obscenidad, comentario de mal gusto, excéntrica ocurrencia, caen las máscaras; el verdadero rostro esta ahí, para quien lo quiera y sepa ver.

En resumidas cuentas, las cuentas del Reino de España se van arreglando poco a poco y con paso seguro, tal y como reconocen todas las instancias internacionales, públicas y privadas, que cuentan. Esto a la zurdería ni le conviene ni le interesa; la sola idea de una clase media cada vez más numerosa y próspera les da grima, por necesitar tanto de un electorado subvencionado o subsidiado, como resentido y fracasado de la vida; subvencionados y/o resentidos; unos y otros, y ambas cosas a la vez.

En resumidas cuentas, y antes de seguir, ¿qué demonios entendemos aquí como “zurdería”?. Pues zurdería es ni más ni menos que toda la extrema izquierda. Y extrema izquierda, ahora y aquí en España, incluye a todo aquel que se dice de “centro izquierda”, “social-demócrata”, o de “la izquierda moderada”. Así que, oficialmente y según ellos mismos, la extrema izquierda en período preelectoral no existe, hasta P(j)odemos “modera su discurso”, no se sabe si cara a la sociedad civil, o cara a las Fuerzas Armados y los Cuerpos de Seguridad del Estado Español, o con la vista puesta a posibles pactos frente populistas. Pero los mal disimulados malos modales delatan a toda la zurdería sin excepción; así como también nos enseñaron la oreja tras los recientes pactos postelectorales de Junio, tanto en ayuntamientos como en autonomías (autonotaifas). Que si milongas y cuentos chinos de “Pactos de la Izquierda”, “Pactos de Progreso”, “Pactos para el Cambio”, que no son más que un Frente Popular reeditado en pleno Siglo XXI, aunque parezca mentira, y nadie quiera llamarlo así; pactos la mayoría de las veces hechos a espaldas de la voluntad de los votantes; por lo visto la coartada y excusa del “cambio”(?) es más importante que el pueblo y la sacrosanta democracia que tanto les gusta invocar cuando conviene.

En resumidas cuentas, los pactos postelectorales NO AVISADOS nunca son democráticos cuando no se respeta la lista MÁS VOTADA.

En resumidas cuentas, en España sólo hay una socialdemocracia, entendiendo como socialdemocracia un socialismo moderado “a la europea”, realista, democrático, y económicamente factible; es el más o menos,  nadie es perfecto, practicado por lo que, curiosamente, y sólo en España, llaman La Derecha. Y los más extremistas de los extremistas a esta supuesta derecha la llaman Derecha Neoliberal; ¡toma ya!.

 En resumidas cuentas “La Derecha” es la que ahora mismo gobierna en España. Aparte de la mejoría económica, han hecho una reforma del código penal, la llamada Ley Mordaza por quienes en realidad necesitan un bozal, una ley de transparencia, y una aún no implementada LOMCE, ley de mejora de la educación, que tiene la excéntrica pretensión de que los estudiantes estudien y aprendan alguna cosa, en España de ser posible en español; o al menos, que abran un libro, escrito en español, de vez en cuando.

En resumidas cuentas, falta mucho que hacer, y para ello hay que seguir así, sólo que mejorando. Un GoMierdo de maleducados incompetentes y populistas es lo último que nos hace falta; lamentablemente el 20 de Diciembre nos jugamos demasiado, no son unas elecciones “a la europea” normales y al uso, sino que se trata más bien de unas elecciones “a la Griega”.

Y, en resumidas cuentas, para según que cambios, “estamos mucho mejor como estábamos”.