Tags

 Las cabras de Es Vedrá, islote próximo a Ibiza, tampoco están a salvo de las iras de las nuevas “autoridades” Frente Populistas instaladas en la autonotaifa balear; del afán justiciero de estos defensores de los parias de la tierra no se escapan ni las cabras del remoto pedrusco de Es Vedrá, que se enfrentan a un seguro e implacable exterminio, ejecutado por el largo brazo pancatalanista.

El motivo alegado para el “cabricidio” es el de que las cabras comen hierba, o flora, que es como como prefieren llamar a la hierba los niños repipis de la Logse, cuando  por accidente aprenden palabras o frases nuevas; como excusa para su genocida montería,  estos nuevos señoritos, oKupas del cortijo balear, dicen que “los herbívoros se comen la flora”; docta frase, repetida con devoción, a quienes osan preguntarles: “los herbívoros se comen la flora” han aprendido a replicar

        estos custodios de la verdad absoluta. Desde que son Govern, en cristiano gobierno, están por encima de decir, como dice todo el mundo, que “las cabras comen hierba”, lo cual seria de lo más correcto desde un punto de vista gramatical y sintáctico; está última frase, aunque más propia del vulgo o pueblo, también contiene sujeto, verbo, y predicado, elementos preceptivos para la comprensión del significado de lo que uno quiere decir; cuando un facha, carroza y burgués, dice que la cabra come hierba, todo el mundo entiende, con alivio, que el animalito no se está comiendo el helado;

aunque a lo mejor sí que se está zampando la ensalada de la feminazi vegana; por una vez, que calle, ayune, o se coma un bistec; la feminazi, no la cabra; aunque ambas sean vegetarianas no son lo mismo, por suerte para la cabra.

 Pero lo cierto es que, por si sola, esta manía de las cabras de comerse las plantas, no explica la inquina que les tiene la zurdería pancatalanista.

Más bien, lo que puede molestar a tan dogmática progresía, es alguna de estas razones, varias de ellas, o, en mayor o menor medida, todas a la vez:

A) Tibieza o falta de entusiasmo cuando, en clase, se les trata de

 adoctrinar en los postulados marxistas o catalanistas; esto podría ser debido a que estas cabras no son catalanas, sino baleares. Aunque para los pancatalanistas, Baleares y Cataluña sean la misma cosa, para las cabras puede que no; ya se sabe como son las cabras.

B)) Una aparente indiferencia para con las nuevas “autoridades” Frente Populistas”; seguramente esta indiferencia sea debida a que las cabras, que son muy suyas, sean reacias a aplaudir a estos salvadores de los parias de la Tierra; no está en la naturaleza caprina saber aplaudir con las orejas,

y hacerlo con las patas, cuando se está encaramado en riscos y peñascos, es bastante cmprometido; si no me creen, prueben los nuevos amos del cortijo aplaudir con los zapatos,  situados de pie en la barandilla de cualquier ayuntamiento suyo: seguro que se pegan una apoteósica leche, que no hace falta que sea de cabra, para regocijo y deleite del personal.

C) El que las cabras de Es Vedrá “presuntamente” roben higos chumbos para comérselos,

 puede ser otra razón válida, aunque poco probable; no consta que los higos chumbos sean especialmente del gusto de ningún dirigente pancatalanista, como tampoco parecen ser manjar del sandalio los yerbajos del islote; pero, por si acaso, tampoco hay que descartarlo del todo… tratándose de perroflautas mandones y de cabras desobedientes, nunca se sabe.

D) Puede que el antimilitarismo de estos melenudos goMierdantes, haga extensiva su fobia al Ejército Español, a la Legión , y a su mascota,

  la conocida cabra, y al resto de cabras del mundo mundial.

E) Sería también posible que las cabras del islote les parezcan franquistas a estos desarrapados; total, a estos ayatolás del marxismo todas las caras les parecen franquistas; bien que hacen, fabrican ellos mas franquistas desde sus oKupados ayuntamientos en diez minutos, que el Invicto Caudillo desde el Pardo en cuarenta años.

F) Estas cabras son del agrado de los turistas, que les hacen fotos, y al goMierdante Frente Popular no le gusta el turismo.

G) Es propio del cabrón creer que todo el mundo es de su condición

 y culpar de las extensiones que tiene en la testa a todo y a todos, menos a su mala cabeza. Y para ello, la inocente cabra es ideal chivo expiatorio. El CORNUDO que se precia jamás tiene la culpa de sus propios cuernos; siempre hay una cabra que se los pone, aunque sea en el remoto islote de Es Vedrá. ¿Podría la matanza proyectada para TODAS la cabras de Es Vedrá deberse al ataque de cuernos de un amante despechado?.

Un digno macho cabrío

defendería su honor

con valentía y brío;

en cambio el cornudo,

cobarde y mezquino,

sin ton ni son

del islote mata toda cabra

sin importarle lo injusto

de su desatino.

H) No hay que descarta razones aún más inconfesables que todo lo anterior,

como por ejemplo que las malvadas cabras se hayan comido la “fumata” de algún perroflauta importante, tomándole equivocadamente por uno de aquellos inofensivos hippies que se veían en Ibiza hace años.

  Aquellos hippies compartían la hierba con todo el mundo, y “esto” que ahora hay al mando, aunque incompentente, es cualquier cosa menos amable e inofensivo.

LA CABRA DEBERÍA APRENDER QUE LAS COSAS DE FUMAR NO SE COMEN Y A RESPETAR LA PROPIEDAD PRIVADA…DEL ROJERAS.