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TAMPOCO SE LIBRAN de las tonterías del Frente Popular, aunque llamen de otro modo a ese conglomerado de partidos pancatalanistas y “amigos y residentes en Palma de Mallorca” o donde fuera o fuese menester.

La penúltima zurdería se llamaba Ecotasa, un tributo diseñado, como mínimo, para incordiar turistas; naturalmente lo ideal sería, para estos progretas, espantarlos y disuadirlos de venir. El turismo es un negocio de exportación que genera riqueza y puestos de trabajo; la zurdería necesita paro y miseria para justificar su razón de ser, sin parias en la tierra, ¿a quien salvamos?, se preguntan con su siniestra lógica.

Tan impopular fue la ecotasa implantada en 2002 y derogada en 2003, que a este despropósito le han cambiado el nombre sus perpetradores; la ECOTASA  pasa a llamarse “Impuesto de Turismo Sostenible”. A veces al engendro lo llaman, para abreviar, Impuesto Turístico en la prensa local, dos periódicos pancatalanistas favorables a este y cualquier otro impuesto que se les ponga por delante. Así el Diario de Mallorca de ayer, 20 de Octubre, comunicaba en portada que “Armengol ofrece un pacto sobre el destino del impuesto turístico”.

  Francina Armengol es la Presidenta del Govern (gobierno en cristiano) Balear, impulsora, junto con sus correligionarios del Frente Popular, de este impuesto que entrará en vigor en 2016. Pero el destino de los fondos está abierto a discusión; implantan impuestos SIN SABER lo que van a hacer con el dinero. Mentes brillantes veréis en esta autonotaifa.

El dato: con la anterior Ecotasa, en el 2002 se recaudaron 100 millones, vinieron 800.000 turistas menos, se facturaron 1000 millones menos, y se recaudaron 300 millones menos en IMPUESTOS al sector turístico; Saldo, a bote pronto, en la cuenta de resultados: 200 millones en números rojos para la Administración Autonotáifica.  

SON LAS DELICIAS DEL POPULISMO.

(y en Baleares no queremos ser menos)