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“Tendré que soportar dos o tres orugas si quiero conocer las mariposas” (Antoine de Saint Exupery, el Principito)  “Lo que para la oruga es el fin del mundo, en realidad es una bellísima mariposa” (Lao Tsé, cosas de chinos)

 A este cambio lo llaman metamorfosis, y generalmente se refiere a una transformación que ocurre en el reino animal.

 Pero este fenómeno no siempre acontece en el reino animal, ni siquiera se limita al mundo real, cuentos e historias que tratan de sapos que en realidad son príncipes hechizados por brujas malvadas, que finalmente vuelven a su condición humana cuando la bella princesa les besa, y sus variantes, también se basan en el fenómeno de la Metamorfosis.

Pero, volviendo a la realidad, en zoología no todas estas transformaciones son a mejor, o al menos la supuesta mejoría del resultado final, respecto al estado original, es más bien discutible; y ello pese a que el

  el punto de partida no sea el más bello del mundo. Un ejemplo de ello, el de renacuajo que se transforma

  en viscoso batracio: a nadie le queda claro que, al contrario de la oruga convertida en mariposa, haya ganado alguien con el cambio.

Extrapolando esta “batracial” metamorfosis a una versión más antropológica, esto podría evolucionar más o menos así…

   que, a su vez,derivaría en esto otro

 para después pasar a tener este aspecto,

 no definitivo todavía, faltaría la cola del renacuajo,    Y se añadirían más subespecies, como esta

 más los pega cajeras de supermercado que buscan alimentarse para

 oKupar terrenos y edificios, establecer su habitad, y una vez allí

esperar al batracio en el que finalmente se convertirán…

 Y siempre nos quedará

 la duda de que el producto final sea realmente mejor que en sus orígenes de renacuajo…

(Aunque a lo mejor el porro nos sacaría de dudas)