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 Se trata de este ex-desaparecido en Cuenca que ayer volvió a aparecer, vivo, pero en Rumania; de momento está detenido en ese país, en espera de la extradición solicitada por el Estado Español. Había una orden internacional de búsqueda y captura en la Interpol, primero como sospechoso de secuestro, y luego, de doble asesinato.

Porque no han tenido tanta suerte su ex-novia Marina y su amiga Laura, en principio también dadas por desaparecidas junto con Sergio Morate; a los pocos días las encontraron muertas en el Río Huécar, Cuenca; habían sido asesinadas, y parece que habían intentado enterrarlas con cal viva.

Las razones por las que, desde el principio, sospecharan las autoridades de Sergio Morate, fueron, como tantas y tantas veces, los antecedentes por violencia y brutalidad que, a raíz del secuestro anterior de otra antigua novia suya, daban idea, al menos a la policía, de la peligrosidad de este sujeto; sujeto extremadamente peligroso, que, como es ya costumbre en España, andaba suelto. Parece ser que la “reinserción social” prevalece sobre las vidas y las propiedades (privadas) de los buenos ciudadanos…por lo que, con (o a causa de) la Ley, estos buenos ciudadanos se convierten en víctimas…o futuras víctimas; cuestión de tiempo.

Así que, uno que andaba suelto, cuando, por peligroso, debería haber estado encerrado, la “ha vuelto a hacer”. Y esta vez ha no ha sido un asesinato, sino dos.

Por lo que desde aquí, y sin intenciones de “populismo punitivo”, se ruega a los siguientes “honrados” y progresistas colectivos, todos ellos contrarios a la cadena perpetua, por muy revisable que esta sea, que se lo piensen un poco antes de poner en peligro vidas y haciendas de ciudadanos y contribuyentes.

Y algunos de estos colectivos serían:

Los fabricantes de limas para barrotes de las cárceles, a los que se les pide mejor criterio en la distribución de estas herramientas; a las ferreterías con licencia, por ejemplo, se las pondrían vender sin causar molestias a la ciudadanía.

  Fabricantes de ganzúas, con el ruego de que se limiten a proporcionarlas a cerrajeros profesionales autorizados.

  A los ingenieros de minas y túneles se les sugiere que se abstengan de hacer este tipo de obras desde, hacia, o alrededores, de prisiones y otros centros de internamiento; psiquiátricos incluidos.

  Y a quienes sepan hacer estos nudos con sábanas, que no los hagan con las de la cárcel para que baje a la calle chusma peligrosa.

Hay más gremios y colectivos implicados en la presencia de sociópatas peligrosos sueltos y libres por las calles…pero con estos es inútil razonar: progresistas que sólo respetan su ley; cuando otros intentan imponer un poco de orden, para ellos esto es “populismo punitivo”, y siempre les queda presionar a los suyos en Estrasburgo.