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Tras el atentado del pasado 26 de Junio, ya reivindicado por ISIS, las autoridades tunecinas han decidido actuar de verdad, tomando medidas reales contra terroristas e instigadores por igual.

Anuncian el cierre de 80 (ochenta) mezquitas controladas por salafistas y otros fundamentalistas de pelaje variado, además de practicar las detenciones que se estimen oportunas y necesarias. Se trata del segundo ataque a turistas en lo que va de año. 

Valiente y ejemplar decisión, la de este país turístico, que necesita y quiere recuperar el orden que disfrutaba antes de la dichosa democratización, que a alguien, algún progre occidental, o un terrorista de la

Hermandad Musulmana, cosas ambas perfectamente intercambiables, se le ocurrió llamar Primavera Árabe. Primaveral democratización que en mala hora, y con el beneplácito y ayuda del Comandante en Jeque, B. Hussein Obama, se extendió desde Túnez hacia el Este, Norte de África y Oriente Medio…el caos y descontrol, a golpe de urnas y/o apoyo al peor (hay malo y peor) fundamentalismo islámico. Tras Túnez el caos islamista se apoderó de Libia, Egipto, y Siria. Los Territorios Palestinos y Líbano ya disfrutaban de suficiente Jardín de Alá sin necesidad de más medidas democratizadoras. En el caso de Libia, se llegó al extremo de sacrificar un embajador a la causa de la Primavera Terrorista; el embajador Christopher Stevens, junto con otros tres americanos fueron abandonados a su suerte por el Comandante en Jeque (Commander in Sheik) y su Administración filo-islamista. En el caso de Siria, y también bajo el pretexto de luchar contra una dictadura, los terroristas han llegado adueñarse de gran parte del territorio de ese país, y de paso, anexionar un cacho igualmente grande de Irak. ISIS, el nuevo Califato, había nacido.

Así que Túnez cierra 80 mezquitas, la “Unión” Europea ninguna, a España, por ejemplo, le cuesta que su progresía no islamice la Catedral de Córdoba, por ahora católica; los Estados Unidos, mientras esté Obama, tampoco están por la labor, justo les vino a los neoyorquinos impedir la construcción de una gran mezquita en la zona cero. La coalición(*) contra el Califato ISIS, liderada por ” The Commander in Sheik”, es más bien para disimular sus propias simpatías.

Sorprendentemente la medida más enérgica en Occidente, por ahora, la ha propuesto Mariano Rajoy, nuestro Presidente del Gobierno; como no podía ser de otro modo, consiste en proponer una reunión del 5+5, grupo que consiste en 5 países europeos, Portugal, España, Francia, Italia, y Malta, y otros tantos exóticos, Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez, y Libia. Y este último, Libia, está mas “pallá” que “pacá”, controlado de facto por el Califato-ISIS.

Reuníos los unos con los otros…pero, sobre todo, sin que parezca Islamofobia.

 Que sólo hay una cosa peor que un CALIFA CABREADO:

  Y ES UN PROGRE-CHORRAS CABREADO.