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De aquellos barros vinieron estos lodos y ahora el personal se rasga las vestiduras; esos mismos que aceptan que las aulas sean laboratorios de ingenierías sociales,

    ahora ponen el grito en el cielo. La nefasta y semi-derogada asignatura de Educación para la Ciudadanía (EpC), tiene una continuidad; continuidad ni prevista ni deseada, pero continuidad al fin y al cabo. Mal sitio son las aulas para estas prácticas de transformación social, todo lo que no sea aprendizaje y civismo, sobra; al sobrar se descontrola, y cuando se descontrola, trae estas consecuencias. Como son este videojuego y el asesinato real de un profesor, en Abril de este año, en Barcelona, y a machetazos.

Cuando esta asignatura, “proyecto estrella” del gomierdo de Zapatrenes, estaba en vigor, el contenido de la misma era laicista hasta el más exagerado de los extremismos, y se cuestionaba la autoridad de los padres en particular, “progenitores” decían los progres más imbéciles, de los “mayores” en general, la bondad de la “familia convencional”, o sea la natural y normal, compuesta por padre, madre, e hijos, y demás valores de la única civilización existente, la Occidental, con su ética y moral judeo-cristiana.

Cuando se enseña que la Patria es un “concepto cuestionado y cuestionable”, que los valores cristianos no son tales, y que la moral es relativa, este videojuego objeto de tanto escándalo no es más que el previsible descontrol de este adoctrinamiento laicista dentro y fuera de las aulas; sobre todo, dentro.

O sea que mejor volver a enseñar que no hay que robar ni matar; enseñanza que desde aquel 11 de Marzo de 2004 se ha obviado; porque los Diez Mandamientos dicen que robar y matar está feo; y si lo dicen, no es progre; ni imbécil.

Este video indigna a la personas normales que todavía quedan, pero no ha sorprendido a nadie; estaba al caer.