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Jornada de Reflexión, hoy, y de votaciones, mañana, que algunos aprovecharán  yéndose a pescar, o mejor aún, de cañas con los amigos; no hay que reprochárselo, mañana, Dios dirá, lo que sea sonará. Al final puede que los pactos cuenten más que los votos, que para eso, entre otras cosas, a las urnas les han quitado el cerebro, por eso y para que cupieran, cuantos más votos, mejor; el voto es patente de corso y cheque en blanco que se le da al cargo electo y a los innumerables cargos que este, a su vez, y ya a dedo, designa.

Y son tantos cargos electos y designados, con 17 autonotaifas y 8122 municipios, que pocos son capaces de llevar la cuenta de su número. Aún así, el poder puro y duro que tienen los ayuntamientos y autonotaifas, poderío ejercido contra el inocente vasallo-contribuyente sin medida ni proporción, hace que este pueda reconsiderar su abstención para intentar proporcionar las llaves de su futuro al candidato a tirano más benévolo.

 Este aspirante a tirano “mas benévolo” no es el más bueno sino el menos malo.

Y precisamente es el aspirante menos malo el que pide el apoyo a las personas normales; sabe perfectamente que con el voto de resentidos y perdedores no puede contar.

       Y así pide el voto de quien tiene confianza en si mismo y mentalidad ganadora (persona normal), que sabe que las cosas pueden ser difíciles, pero aún así posibles, sabe ver ganancia y posibilidades, y hacer que las cosas ocurran (recuadro azul); por el contrario, este mismo candidato no pide el voto (recuadro gris) a quien no confía en si mismo, a quien todo le parece demasiado difícil, y que no ve más que penalidades y problemas, por lo que se contenta con dejar que las cosas ocurran solas; ya se sabe que este tipo de

perdedores y resentidos no pueden vivir sin el estado; por lo tanto votan otra cosa, y, su propia gandulería, resentimiento, y envidia, los tienen muy movilizados tanto para votar determinados extremismos, como para provocar, con su vandalismo callejero, a las fuerza del orden.

Y como las personas normales son de orden, pagan las deudas, y, si la administración les deja, amén de tener iniciativa, son industriosas y esforzadas, bien les vale, por su propia seguridad,

tratar de impedir que “esto” que hay en el dibujo (arriba)  les gobierne:

“QUIERO LO QUE TU TIENES”