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-Vacuna: inoculación de un microbio maligno, ya muerto o muy debilitado, para que el cuerpo aprenda a reconocerlo y a defenderse del mismo mediante la producción de anticuerpos específicos para combatir a este intruso.

-Las pruebas de Alergia, consisten en exponer el cuerpo a cantidades ínfimas de sustancias sospechosas para detectar si provocan cualquier tipo de reacción.

 Pero tanto la palabra vacuna como la expresión pruebas de alergia se pueden aplicar, coloquialmente, a otros aspectos de la vida que no sean los estrictamente médicos o clínicos; ahí estaríamos algo así como ante una especie de prueba del algodón.

Y ahora el turno de estos ensayos clínicos, entendidos en el sentido más amplio, le toca a la izquierda recién llegada, a los partidos Ciudadanos y P(j)odemos. Y estas pruebas y vacunas consisten en obeservar su comportamiento, en ver de hasta donde son capaces de llegar en cuanto huelen la proximidad de sus presas…que no son otras que cargos, despachos, coches oficiales, y otras prebendas no menos importantes, como puedan ser los aforamientos.  

 Ante la tentación del Tarro de la Mermelada puesto a su alcance, se ven la disciplina y educación del goloso; en las cercanías del poder antes criticado, se ve la fidelidad de los partidos y sus gentes a sus principios, así como la lealtad a su electorado no militante ni fanatizado, o sea engañado. La malignidad de estos partidos emergentes “exóticos” se puede detectar antes de que sea demasiado tarde, que es cuando alcanzan cuotas significativas de poder, o incluso, Dios no lo quiera, el Poder Absoluto al que aspiran. 

No pueden ocultar al observador interesado su verdadera naturaleza, ya que si se le da la oportunidad, la cabra siempre tira al monte.

El Tarro de la Mermelada para ambos partidos consiste en el poder que podrían adquirir mediante pactos con otros determinados grupos, bien antes de la elecciones, o bien después, caso votación de investidura en Andalucía. Y lo que hay que calibrar, a medida de que se acercan estas fechas, es la rotundidad con que los dirigente de estos dos partidos primero rechazan a priori cualquier pacto, para luego aceptar la posibilidad de negociarlo, con durísimas condiciones al principio, y mas tarde, poco a poco, ir moderando y suavizando tanto las condiciones para pactar como la propia ideología del partido; “si no te gustan mis principios, tengo otros”, (Groucho Marx).

Ciudadanos, en principio, cultivaba la imagen de una socialdemocracia moderada a la europea, al estilo del Partido Popular; al contrario, P(j)odemos, en las primeras elecciones a las que concurrió, las europeas, presentó un programa  marxista – bolivariano de extrema izquierda, dirigido a un electorado resentido de la vida, fracasados que creen no tener nada que perder, cuya inutilidad social dirige todas sus esperanzas al subsidio estatal, y no al esfuerzo propio, que aborrecen, ni al talento, del que carecen. Y en estas posturas permanecían inamovibles ambos hasta que se les presento, por primera vez, la oportunidad de

  chupar del bote; hete aquí que “vieron sillón”, y que los unos cambiaron al Monedero por un billetero, y a los otros les entró, súbitamente, una gran preocupación por la gobernabilidad de la muy honorable y subvencionada comuna o autonotaifa de Andalucía.

-Susana Díaz, Psoe, necesita apoyos para la investidura que le permitiría presidir la Junta de Andalucía, apoyos que obtendría siempre a cambio de algo…está claro que ese algo implicaría una cesión de poder, en este caso importante.

-Antes de las elecciones, tanto Ciudadanos como P(j)odemos abanderaban el monopolio de la pureza y de la lucha contra la corrupción, por lo que se negaban a cualquier negociación, mucho menos pacto, con ningún partido corrupto, que en este caso sería la Psoe, después de siglos gomierdando esa Comuna o Autonotaifa; en tan tempranas etapas aún no habían detectado el Tarro de la Mermelada.

-Pero después de las elecciones, y una vez hechos los números, se lo pensaron mejor; pidieron las dimisiones de los señores Griñán y Chaves, ex presidentes de la autonotaifa, imputados en infinitas corruptelas; el que a esas corruptelas se les sumen otras todos los días, y ya con Susana Díaz, parece que ahora carece de importancia; al fin han percibido la cercanía de la Mermelada.

-Y Pablo Iglesias (a) el Converso reacciona imponiendo a Teresa Rodríguez de Andalucía directivas para… “flexibilizar” posturas cara a negociaciones y pactos con la Psoe, y para dar mejor  imagen de ecuanimidad, de paso se deshace de Juan Carlos Monedero.

-Y Albert Rivera, (a) El Por Convertir, también modera sus condiciones “en bien de la gobernabilidad” de esa autonotaifa de Andalucía; “es mejor luchar contra la corrupción desde dentro”, aduce.  Por ver si en Cataluña (por ejemplo) también suaviza su postura unionista con España, y acaba pactando con los independistas de Ciu y ERC; en “bien de la gobernabilidad”, y en aras de que “es mejor combatir el separatismo desde dentro”.

Bienvenidos a la casta, los unos, y a la caspa, los otros.

Y si no te gustan mis principio, tengo otros.