MONA LAMONA

Lamona Mona ya sabe glosar rimando ingeniosos discursos propios, o réplicas a los de otros, por obra y gracia de unas

estampitas milagrosas y de un polémico tranvía; El milagro que la nueva religión podemita necesitaba por fin se ha obrado: Mona Lamona ya sabe contestar con coherencia y en verso, si quiere.

Y aquí está el relato de los emocionantes hechos que empezaron con la invitación que le hizo el huésped de moda en los saraos de la Mona Lamona.“Vente a Parla para asistir con nosotros a un evento lumpen-tranviario y experimentarás la emoción de mezclarte con el populacho verdadero”.

Y en el día señalado

en el tranvía de Parla

todos montaron,

y gregarios bajaron,

cuando al común destino llegaron,

donde a quien quiso escucharlos

milagrosos hechos relataron

de ingeniosas réplicas

que en fino verso

hizo la Lamona Mona

al inoportuno tunante

que en el tranvía de Parla,

con ellos en mala hora

tan campante viajaba.

Pero claro, ¿qué ocurrió en realidad en ese tranvía?…mejor pasamos al

testimonio del testigo que nos pareció más ecuánime y sereno para relatarnos los maravillosos acontecimientos que tuvieron en tan proletario medio de transporte:

el señor del bigote,       (miren la foto de arriba, si hacen el favor)

que con complutense

y docta maestría,

arrojo y valentía,

en Parla el veloz tranvía

con audacia conducía.

-Relato del tranviario: iba yo conduciendo el veloz tranvía, mirando con frecuencia a los pasajeros que, detrás mí, iban al proletario evento; mi complutense  y docta maestría conducir y mirar atrás me permitía, si me perdonan el pareado.

-Y continúa: pues en una de estas me percato de que el escote de la señora Lamona, que viajaba sentada, era observado con lascivia rayana en acoso por un sexista machista que viajaba de pie a su lado; poco casaba este sujeto con el resto de mi selecto pasaje. En una de esas, el sexista, que tengan por seguro que era un fascista de tomo y lomo, se dirige a doña Mona Lamona, sin quitar ojo a su amplio escote: “¿serán naranjas, serán limones?”, al fin osa preguntar el muy grosero; y ahí es donde viene la muy ingenios réplica de la señora Lamona:

” So tunante, so fascista

que no te enteras,

amigo Contreras,

 que del escote estas peras

tan a duras penas contenidas,

no son naranjas,

ni tampoco limones;

que tu tan sólo ves

los enormes pendientes

de tus fascistas cojones”.      

(y aquí termina su relato el experto tranviario)

Y a no dudar algo tuvieronque ver las estampitas de Paulo el Converso* repartidas en el tranvía por el docto tranviario complutense mientras conducía mirando para atrás.

Va a ser el nuevo tema de conversación para los “saraos con rojo y canapé” que son la moda (y la monda) en las mansiones de la alta sociedad; al fin y al cabo, para algunos lo verdaderamente milagroso es matar el aburrimiento…

(*) post del 29-12-2014, la “conversión” de Pablo   https://bucker125.wordpress.com/2014/11/29/y-ahora-nos-resultara-un-meapilas/