Tags

, ,

¿O sí?…lo malo es que hoy día establecer la equivalencia contemporánea con  aquella Roma enemiga de  don Viriato (180-139 ac) no es fácil, siendo probable, además, que existan varias “Romas”, diferentes clases de romanos y muchísimos traidores; no así Viriatos, ya que los tiempos no se caracterizan por la abundancia de líderes, y menos de líderes altruistas.

Así que esto trata más bien de traidores en plural, y de uno en particular, de varios romanos y varias romas, pero de ningún Viriato.

El banco suizo HSBC tuvo entre su personal a un traidor entre los años 2001 y 2008,

Hervé Falciani, al parecer un informático encargado de actualizar bases de datos de clientes; este empleado desleal se aprovechó de la confianza de su empleador para publicar información confidencial sobre los clientes (que a su vez habían depositado su confianza en el banco) y sus cuentas. Esta información, que afecta a más de cien mil clientes, es la que se conoce como Lista Falciani. Esta lista no discrimina entre clientes legítimos y posibles defraudadores, ni  capital de origen criminal; puede haber un honrado inventor seguido por un narco colombiano, por ejemplo.  

Falciani, el empleado desleal de las dos nacionalidades, francesa e italiana, excusó y excusa esta fechoría como “cumplimiento del deber cívico”, cosa con la que el HSBC, sus clientes, y las autoridades suizas no están de acuerdo.

Tras varias peripecias, y con una orden internacional de detención suiza contra él, el infiel empleado es detenido en Barcelona en el año 2012; al parecer alguna agencia estadounidense le había informado de que lo más seguro, para eludir la extradición a Suiza, era que le detuvieran en España. Y bien le aconsejaron los americanos, ya que el estado le ofreció hospitalidad y protección a cargo del contribuyente español hasta la vista en la que la Audiencia, no la de Telecirco, sino la otra, denegó en el 2013 la extradición solicitada por las autoridades suizas, alegando más o menos que “en España no había leyes de confidencialidad financiera, o sea que en España banqueros y bancarios pueden ser todo lo chismosos y cotillas que quieran,  y contentar con ello a la Audiencia que esto dictamina o a la de Telecirco si les apetece, son intercambiables, y que las acusaciones de los suizos sobre que Falciani había intentado vender la lista eran infundadas y que, dada su colaboración con el fisco francés y español, lo más probable es que el desleal bancario actuara motivado por motivos nobles”, todo sentenciado así, sin que a nadie le temblara el pulso y sin hiperventilar ni nada.

Image result for pablo iglesias papa francisco

Y la siguiente epopeya de este traicionero ex-empleado de banca parece ser (si acepta) una oferta LABORAL de PABLO IGLESIAS EL CONVERSO DE PODEMOS para “elaborar un informe” sobre la lucha contra el fraude fiscal, la evasión de capitales, y los paraísos fiscales; no dicen si Falciani facturará esto a través de una sociedad interpuesta, cosa que hace la caspa (casta) de ese partido habitualmente; tampoco dicen el importe de este emolumento a pagar, al parecer la confidencialidad de este dato sí hay que respetarlo, ni a cargo de quien correrán los gastos de escolta y protección de este nuevo empleado suyo, si todavía del contribuyente español, del propio personaje, o de su nuevos empleadores, la casta (caspa) de P(j)odemos.

De la utilidad de ese informe y posibles futuros trabajos hay serias dudas, estamos en el año 2015, y Falciani no “toca banco” desde el 2008…muy al día no debe estar, y los bancos suizos habrán cambiado todos los sistemas de protección de sus bases de datos por él conocidos; bancos suizos y del mundo entero hace ya tiempo que no están al alcance de Falciani, aparte de que la orden de extradición aún no está revocada, ni parece que ser que se revocará nunca.

Ningún banquero serio dejará a este empleado “ejemplar” acercarse a menos de un kilómetro de su banco físicamente; informáticamente también es previsible que se haya blindado.

Pero hay traidores codiciosos, hay traidores resentidos, y los hay motivados por ambas cosas; Roma no paga a los traidores, ellos se pagan entre sí: sus monedas, la codicia y el resentimiento, guardados ambos en el…Monedero.

Lo único seguro: un Viriato no ficharán.