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Prisas les han entrado ahora en la “Unión” Europea para arreglar el desmierde que en Ucrania provocó el golpe de estado que instigaron en ese país; cruento golpe de estado que culminó con éxito el 21 y 22 de Febrero del 2014 en Kiev; esa fechoría, cometida con ayuda de los Estados Unido, tuvo éxito a medias, ya que derivó en la independencia de la estratégica península de Crimea, y en una guerra civil que dura hasta el día de hoy y que causa miles y miles de muertos. Esto se ha repetido muchas veces en este blog, la primera vez el 27 de Febrero de 2014.

Estas consecuencias, que eran fáciles de prever hasta para un profano, aparentemente no supieron verlas ni en Bruselas ni en Washington, y ni siquiera se puede decir que instigar el “eurogolpe” fuese un riesgo calculado, ya que los acontecimientos que se desarrollaron a continuación eran una certeza más que una posibilidad, incluso más que una probabilidad; con la población rusa y pro-rusa que hay en el país, lo improbable es que no se hubiera producido la cruenta guerra civilque hay en estos momentos. Sólo un insensato podía creer que, tras el golpe de la “Unión” Europea, las consecuencias hubiesen sido diferentes o mejores.

Esta euro-guerra civil ucraniana, que ya dura casi un año, transcurría (y transcurre) con sus altibajos y treguas rotas hasta que la semana pasada, o mejor dicho el fin de semana pasado, a Ángela Merkel y a François Hollande les dio por descolgarse en Kiev, el Jueves día cinco de Febrero para entrevistarse con Poroshenko, y en Moscú al día siguiente, Viernes día 6, para ver a Putin, quien hasta este momento culpan de toda esta situación iniciada por la propia Unión Europea. Y el Sábado 7 y Domingo 8 asistieron a la Conferencia de Múnich

 (en imagen de archivo, otra conferencia de Múnich, foto que servirá para el caso) que trataba sobre el tema donde básicamente se discutió sobre la conveniencia de armar aún más a Ucrania, con Estados Unidos y el propio gobierno ucraniano a favor, y Merkel, Hollande, y otros miembros de la “Unión” Europea, entre ellos España, en contra; estos últimos se decantaron por soluciones 100 x 100 diplomáticas. En lo que hubo consenso fue en mantener e incluso ampliar sanciones económicas a la Federación Rusa y a ciudadanos y/o empresas de ese país y de Ucrania; motivo: apoyar en Ucrania a las fuerzas pro rusas.

Esta sanciones se podrían “mantener en suspenso” (stand by) hasta que se concreten las negociaciones; se supone que como muestra de “buena voluntad” a los injustamente culpados del euro- follón montado.

Y, no contenta con tanto ajetreo, la incansable Merkel se reunió con Obama, en Washington, este mismo Lunes día 9, para llegar o no llegar a las mismas conclusiones que en la Conferencia de Múnich; pero es que Merkel parece estar en “chili pepper on the ass mode”, lo que en español conocemos como culo de mal asiento,  lo cual sin duda le mantendrá preparada para lo del  próximo evento del Miércoles 11 en Minsk, en donde se volverá a reunir para lo mismo con los presidentes de Ucrania, Rusia, y Francia.

¡Qué lejos queda la cumbre del G20 del pasado Noviembre en Australia!…cumbre en la que a Obama y a la “Unión” Europea les dio por hacerle mobbing a Putin; ahora, por alguna razón inconfesa, parece ser que a la “Unión” Europea y a Obama les hace falta la ayuda de Putin.

Y lo único diferente de entonces a ahora, desde un punto de vista de política internacional, es la situación mal vivida en Grecia, por gentileza de Syriza, y el recrudecimiento del conflicto con el terrorismo islámico, cortesía de Obama . A lo mejor es que se han dado cuenta de que no convienen tantos frentes abiertos a la vez.

Así que a ver qué huevo nos incuban esta vez en Minks. Con suerte reinventan el Huevo de Colón.

(con algo de suerte, sí)