(Abajo fotograma de la película “El Silencio de los Corderos”, interpretada por Anthony Hopkins y Jodie Foster en sus papeles del caníbal doctor Hannibal Lecter y  de la agente del FBI Clarice Starling.)

A continuación una secuencia sobre otra charla entre los personajes, que finalmente no se incluyó en la versión mostrada al público en los cines.

Dr. Hannibal Lecter: Domingo, 25 de Enero de 2015, Grecia elige…y cuando los colegios electorales cierren y se cuenten los votos regurgitados por las urnas, veremos otra vez el triunfo del sentido común; otra vez más habrá triunfado la democrática voluntad del pueblo libremente depositada en las urnas, lo cual es sabido que equivale siempre a sabiduría y sentido común; su turno, Clarice.”

FBI special agent Starling: “Casi no me ha contestado Vd., doctor; habíamos pactado intercambiar nuestros puntos de vista sobre este tema con sinceridad. Hasta ahora he sido cándida con Vd. y Vd. me lo paga con una  ironía y cinismo que hacen imposible conocer su verdadera opinión; de veras que me defrauda Vd.”.

Hannibal Lecter: “Clarice, Clarice, este caníbal con Vd. siempre cumple lo pactado; cuanto más cínica más sincera es mi opinión sobre el interesante tema que nos ocupa, Grecia (era Grecia, algo sobre unas elecciones, ¿verdad?), porque esto de la democracia parece que va en serio, ¿no?; por el contrario eres tú, mi querida Clarice, ¿puedo tutearte, Clarice?, la que con tus reproches no me das tu sin duda interesante opinión. Tu turno, Clarice.”

Clarice Starling: “Puede Vd. tutearme, admirado doctor, pero perdóneme si no le tuteo yo, le admiro demasiado para ello. Y daré por buenas sus irónicas respuestas, y ya que veo que no se apea de sus cínicos puntos de vista, le daré a conocer los míos; con estas elecciones el pueblo griego verá La Luz imponerse a los Negros Nubarrones, a la Esperanza renacer, a los Pajaritos cantar y a las Mariposas revolotear entre las Flores, y, y, …”

   

Hannibal Lecter: “…y, y, válgame Dios, Clarice, mi ingenua, mi inocente Clarice, tenemos suerte que sólo yo te oiga; el Lobo a quien los Resentidos Corderos elegirán como a Su Pastor se crecería demasiado oyendo cosas como lo de que renacerá la esperanza y lo de no se qué de pajaritos y mariposas, ¡DESPIERTA CLARICE! …se supone que eres tú la del FBI…”

Clarice Starling: “Siento mucho, doctor y maestro, lo de las mariposas, me he dejado llevar por mi entusiasmo atávico por las urnas y esas cosas; no obstante creo que de las elecciones de este Domingo saldrá algo positivo, sea cual sea el resutado. Su turno, doctor.”

Hannibal Lecter: “Ah! mi querida Clarice, bendita Criatura del Señor y Capullito de Alelí, quería ahorrarte el disgusto de mi mordaz respuesta a tu inocente Fe en la Humanidad, pero, quid pro quo, Clarice, allá va: de los festejos de este Domingo sólo saldrá una MIERDA más grande que la que había antes.”

Clarice Starling, (sollozando): “Sniff, sniff…”

(fundido lento de imagen para dar paso a la siguiente secuencia, un fotograma de la cual mostramos a continuación, a modo de despedida)

 

THE END

(?)