…un aficionado del Depor está “clínicamente muerto”, tras ser rescatado por los bomberos, y trasladado al Clínico, por paliza propinada por presuntos  miembros del Frente Atlético, que después lo arrojaron al río. Estiman que hay una docena de heridos, entre ellos una agente Policía, tres heridos por arma blanca, y otra persona arrojada al río…

…el hombre clínicamente muerto tiene 43 años…y ambas aficiones quedaron “en pegarse” vía Whatsapp…

…cosa que parece ser hicieron desde la nueve de la mañana, en las inmediaciones del Estadio Calderón, zona Manzanares (Madrid Río), con el resultado que hasta este momento conocemos.

Una tranquila mañana de Domingo, en una zona agradable de ocio junto al río, la Capital de España se ha vuelto a ver empapada con sangre española; esta vez no ha sido el cobarde atentado terrorista del separatista, del yihadista, o de “desconocidos”; esta vez han sido aficionados al futbol, los que entre sí, se han aplicado a la tarea de herirse e intentar matarse; lo segundo, parece ser que con éxito.

La víctima más grave, virtualmente mortal, tenía 43 (cuarenta y tres) años, no se trata, pues, de una reyerta entre niñatos en torno a un botellón.

Estamos hablando de gente adulta, en su mayoría, con un comportamiento muy inmaduro, primitivo, y despiadado; se trata una masa compuesta de individuos con su individualidad anulada por el enjambre.

El suceso de hoy nos ha vuelto a dar dado una pista sobre el comportamiento de la masa cuando los individuos que la componen dejan de pensar por su cuenta: esa masa es capaz de cualquier cosa.

Los expertos en controlar manifestaciones, asambleas, u otro tipo de aglomeraciones conocen muy bien este principio de anulación del criterio propio; con ello también anulan el libre albedrío individual.

Si contemplando su deporte favorito son así, ¿a qué o a quien no serán capaces de votar, debidamente azuzados?