El 20 de Noviembre de 1975 murió Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la Gracia de Dios, tras 39 años de mandato como Jefe del Estado Español. Muchos no se acordarán de esa fecha, por ser demasiado jóvenes, muchos no habían nacido; y de los que nos acordamos, muchos no habíamos participado en la Cruzada, muchos habíamos nacido después, y no habíamos conocido la II República: eso era cosa de nuestros padres y abuelos, en todo caso.

Yo mismo no llegué a España hasta 1953, cuando España empezaba una al principio tímida recuperación económica y social…

…ya en pleno apogeo el 20 de Noviembre de 1975, fecha en la que falleció Franco. ¿Cuál sería nuestro futuro, como españoles?; el consenso general era el de que España, de un modo u otro, acabaría siendo una democracia, y que los españoles acabaríamos siendo como los europeos. Pensábamos todos, claro está, en los europeos occidentales, en aquellos momentos nos habíamos olvidado, típicamente,  de la Europa del Este socialista.

El vudú y mumbo-jumbo de urnas y votaciones, partidos políticos mágicos,  el El Dorado del Mercado Común Europeo, con sus coches más potentes y baratos y canes atados con longanizas…todo ello gracias a la Democracia, que la Democracia era ya un fin en si misma que todo lo podía y que de cualquier abuso o injusticia al pueblo amparaba.

Eso era en lo que pesábamos todos aquel 20 N, comprensiblemente; eran casi 40 años de dictadura, benévola y justa por lo general, pero dictadura al fin y al cabo.

Como el 20 de Noviembre es San Félix de Valois, mi santo, la pequeña fiesta en casa se convirtió en una macrofiesta de puertas abiertas hasta casi el amanecer; entraban y salían conocidos y conocidas, pero la mayoría eran desconocidos. Pero fue divertido y, puertas abiertas y todo, fue también ordenado. La fiesta de San Félix se convirtió en una fiesta para el futuro y la esperanza que se repitió los siguientes años hasta 1982, año en el que me quedó claro que no había NADA que celebrar. Desde entonces me guardo muy mucho de celebrar nada, el 20 N.

Ahora, los San Félix del 20 de Noviembre han quedado olvidados por mí, por la familia, y por los amigos.

Estábamos muy equivocados todos en casa, aquel 20 de Noviembre de 1975.

¡ARRIBA ESPAÑA!