…necesitaba este bloq (y el que esto escribe) tratar de actos de lealtad y  valentía, para descansar de tanto artículo sobre temas de traición, mediocridad, egoísmo, y cobardía; temas de actualidad, desgraciadamente.

Así que hoy me limito a compartir un video que trata de LEALTAD CORAZÓN, CORAJE Y VALORES nobles aún reconocidos por algunos, video que me limito a comentar y traducir muy brevemente; habla por si solo.

A un veterano piloto de la II Guerra Mundial le llevan a volar en un bombardero B 17 (Flying Fortress) restaurado, avión idéntico al que él mismo había pilotado en 35 misiones de guerra sobre territorio enemigo; esto fue en 1944 o 45, hacía ya 65 años desde cuando se filmó el video en el 2008.

Aquel joven piloto, cachorro volador de entonces, es hoy un honorable anciano de muchos años que usa silla de ruedas, pero se acordaba, vaya si se acordaba (lo que dicen de que nadar, montar en bicicleta, y volar no se olvida, es cierto). 

Nos cuenta en el hangar que la noche anterior a este último vuelo volvió a tener el “nerviosismo prevuelo” , a continuación le preguntan que si quiere la silla de ruedas para acercarse al avión, y dice que “mejor sí”. Sentado en la silla de ruedas debajo de las compuertas de carga (abiertas) rememora (sin poder contener las lágrimas) que a 35, 36 o 37 mil pies* las bombas se congelaban y a veces no caían o no podían soltarlas; en alguna ocasión tenían que lanzarlas a puntapiés al Adriático…en otra ocasión tuvo que volar con los dos motores de la derecha parados (el empuje asimétrico tenía que ser tremendo pese al compensador, “trim”).  

Recuerda especialmente una misión en la que el líder de la formación, un coronel, no pudo echar las bombas ni fijar el blanco a la primera pasada, así que dio la orden de volver a darse otra vuelta sobre el objetivo, de cómo se les “cayó el alma a los pies”** al oir eso por la radio…

…el “flak” (fuego antiaéreo) era intenso…, (una cortina densa de mortales luces que no buscan al avión: el avión se lanza contra ellas, abrazándolas)

…y unas palabras de agradecimiento para su amigo, el avión: “nos traía de vuelta a casa”…

…¡Capós abiertos, en marcha (motor) nº 1!…dice (estas cosas no se olvidan)…

… y terminado el vuelo, los dueños y nuevos pilotos del B 17 restaurado (dos o tres generaciones mas jóvenes) le dan una medalla para esa última misión, la número 36. Cuando le agradecen lo mucho que hizo por ellos, el viejo piloto dice que “sí, algo hice”.

* 3 pies = 1 metro (+-)

**Traduzco libremente, mas exacta sería la expresión “se les encogió el corazón”

Todo lo que está entre paréntesis son aclaraciones de mi propia cosecha.