…Y “con el Califato hemos topado, amigo Sancho” (parafraseando a Cervantes).

Doctrina esta de la respuesta proporcional cuyos orígenes dicen que se sitúan en la Alemania de finales del siglo XIX, antes de que se le diera dimensión internacional en el convenio de La Haya de 1907, y que ha ido evolucionando en sucesivos convenios y jurisprudencias de ámbito internacional hasta nuestros días; la idea, si bien parecía  buena al principio, luego, debido a su integración en el bagaje de lo políticamente correcto, se demostró contraproducente y nefasta para la humanidad; en concreto para la parte civilizada de la humanidad.

Es una doctrina que afecta de forma muy negativa al derecho de autodefensa de los estados civilizados frente a agresiones de otros estados y grupos primitivos, y a la obligación de estos mismos estados civilizados de proteger a sus ciudadanos, a la propiedad pública y privada, y a los derechos constitucionales de las personas; todo ello menoscabado con la excusa de la proporcionalidad del castigo con la falta o delito cometido (derecho penal), y de la también preceptiva proporcionalidad en la respuesta(militar) ante agresiones de otros estados y grupos o individuos enemigos.

La idea general era la de limitar el uso (excesivo o desproporcionado) de la fuerza al estado en la hora de defenderse a si mismo y a sus ciudadanos; el uso de la fuerza tenía que estar limitado (ser proporcional) al nivel de  amenaza y/o gravedad de la agresión, caso del derecho a la defensa nacional, y al de la gravedad del delito o falta, caso del castigo al delincuente.

Pero lo que en teoría y en un principio tenía que ser una “humanización” de la actuación de los estados, para evitar el abuso de la fuerza en la represión del delito y en la defensa del territorio y soberanía del propio estado, en la práctica, y ya en pleno siglo XXI, se ha convertido en una puerta abierta a todo tipo de desórdenes y desmanes, por las facilidades que da a los grupos y estados primitivos y agresores contrarios a la civilización occidental; todo ello con las bendiciones de la ONU, el más internacional, antioccidental, y progresista de los bebederos de patos.

Porque al estado agredido se le han sustraído soberanía y discrecionalidad tanto en su derecho como en su obligación en la defensa nacional y en la de sus ciudadanos.

Y los grandes perjudicados, tras el paso del tiempo, han resultado ser los estados agredidos y sus ciudadanos cumplidores de las leyes; por el contrario, los grandes beneficiados han sido los agresores de estos estados y los delincuentes que en ellos viven; automarginados por voluntad propia del resto de los ciudadanos normales.

Resulta que los estados agredidos, invariablemente, son los occidentales; resulta que los ciudadanos agredidos, invariablemente, son la mayoría cumplidora de las leyes y normas de convivencia…y esto no es por casualidad. Ejemplo sangrante de estado occidental muy agredido es Israel, situado geográficamente en un territorio abiertamente hostil; prácticamente es un estado rodeado por un enemigo muy primitivo en todas sus  fronteras; además, en la ONU y sus instituciones, Israel también cuenta con todo tipo de enemigos; sí, en la ONU, el mayor bebedero de patos de toda la historia de la Humanidad.

Y a esta situación se ha llegado gracias a la inestimable ayuda de los propios grupos progresistas occidentales y a su maestría en la propaganda, demagogia, y manipulación de masas y opinión pública; sabido que un progresista es más antioccidental que un islamista; al fin y al cabo no es más que un niñato hijo de papá que sobrecompensa su inutilidad social con su desdén (pretendido) a esa misma sociedad de la que es un lastre.

Malo es que la aplicación de estos criterios de proporcionalidad en la respuesta hace tiempo que haya rebasado las fronteras del sentido común; malo es que la innumerable cantidad de instituciones nacionales e internacionales, imbuidas, según ellas mismas, en atribuciones de Justicia Universal, se encarguen sin ton ni son del arbitraje de este nefasto principio de la proporcionalidad; Esto, que ya sería malo como fútil ejercicio académico y burricial, en plan diletante de filosofía bizantina, tendría quizá un pase; pero no se conforman con teorizar desde sus pupitres y triburrales, no: tienen que dictaminar y opinar  (bizantinamente eso sí) sobre las actuaciones de las Fuerzas Armadas y de Seguridad en el terreno durante los ataques del enemigo. Y a ser posible en tiempo real con ayuda de retransmisiones en directo; ya se sabe, desde la seguridad de sus aulas y triburrales llegan mejor a sus “importantes” conclusiones intelectualoides.

Porque es sobre el terreno cuando hay que reaccionar sin titubeos ante una agresión y peligro inmediatos, es sobre el terreno, en el momento de la acción , donde no se puede perder el tiempo con las estúpidas cuestiones bizantinas, académicas, y pupitrescas, que conlleva la doctrina de la respuesta proporcional. Consideraciones ociosas a las que llegan los autoproclamados “observadores internacionales” de las muchas instituciones que pierden y hacen perder el tiempo con el tema; “Unión” Europea, OSCE, la propia ONU, con su Comisión para los derechos Esos, ex jueces Justicieros Universales expulsados de la Burricatura por prevaricar, mi querido Emilio…en suma, la flor y nata del “intelecto” pupitresco- bizantino-progresista.

Y esto último no sólo ha afectado y afecta a Israel; también nos han tocado las pelotas a España y los españoles, en otra escala y recientemente. Vienen en mente los “sucesos” (intentos de invasión a nuestro país) acaecidos a principios de este año en las fronteras de Ceuta y Melilla, con las duras críticas a nuestra Guardia Civil por parte de la Comisaria de Interior de la “Unión” Europea, Cecilia Malmström (típicamente azuzada por una amiga suya española socialista), y también los disturbios organizados por los sindicatos, con agresiones graves a nuestra policía nacional, el 22 M; sucesos y actuación policial muy “observada” y criticada por la OSCE, que además tuvo la desfachatez de interrogar a nuestros mandos policiales, pero NO a los organizadores responsables de los “festejos”, los sindicatos de clase. Y tampoco hay que olvidar el suceso también reciente y más grave, por ahora: la burrisprudencia cometida por el Triburral de los Derechos Esos de Estraburgo, a consecuencia de la cual se han soltado cientos de terroristas y violadores de nuestras cárceles para ponerlos en nuestras calles; se anuló con esta sentencia la Doctrina Parrot, para alivio de la progresía que desde las instituciones pasteleaba y pastelea con la banda terrorista ETA; es la Progresía Institucional, en estado puro, cuyas políticas tienen como consecuencia…

…la paradoja de que los países (y sus bandas terroristas) que menos guardan esta proporcionalidad en la respuesta sean los menos vigilados por estas “instancias internacionales” y también los menos criticados por la prensa progresista ubicada en occidente, que no occidental, sino mas bien anti occidental.

Conocidas son las leyes de alguno de esos países, en los que por robo se corta la mano. Por ejemplo. Y sin embargo ninguna institución, ningún Triburral Internacional, ningún Justiciero Universal y Prevaricador tienen nada que decir; mi querido Emilio . Ahora mismo circulan cientos de imágenes de decapitados cristianos por la red: no importa, los que cortan estas cabezas son Islamistas Radicales, por tanto gente de los suyos. De la llamada Alianza de Civilizaciones por los no civilizados.

Y “con el califato hemos topado, amigo Sancho”.

(Parafraseado a Miguel de Cervantes, El Quijote)