,…..más conocido como el Marques de Sade,  título nobiliario real que le pertenecía por derecho.

Esto no es una crítica literaria, sólo el resumen de una novela con pretensiones de tratado filosófico y moral, por mí leída hace cuarenta años o más, y sin intenciones de releerla ni ahora ni en un futuro.

La idea de hacer esta revisión de Justine me la dieron unos intercambios en tweeter sobre un sujeto (cuya identidad no viene al caso) y sus comentarios odiosos y psicopáticos contra el objeto principal  de sus fobias, nuestra Fuerzas Armadas y Guardia Civil.

Este sujeto y el marqués tienen en común el ser psicópatas malignos, conscientes ambos del mal que hacían o deseaban hacer. Esto, y los comentarios con los amigos sobre nuestro moderno sádico (llegó a alegrarse sobre el reciente accidente de helicóptero en Canarias) dio la idea de revisar, sólo de memoria, ya que no merece segundas lecturas ni más esfuerzos, esta obra del marqués.

Esta obra, carente de valor literario más allá de una corrección sintáctica y gramatical, consta de tres partes, clásicas, inicio, desarrollo, y desenlace. Su fama y relativa popularidad se debe a su contenido transgresor, de acuerdo con las perversiones del autor, el Marqués de Sade, que trataba de dar en la obra justificación moral y filosófica de estas perversiones; de hecho este es el motivo principal del libro.   

El nombre de la protagonista, Justine, da título a la obra; su papel, el de víctima. La coprotagonista (que sale poco en la novela) es la hermana de Justine, de cuyo nombre ya ni me acuerdo.El tema de fondo es la crueldad y la injusticia del destino, la futilidad de la virtud y el buen comportamiento. El contenido sexual del libro es secundario, el autor ensalza la práctica sexual en cuanto es una manifestación de su propia crueldad y carácter prepotente y caprichoso.

Estos discursos filosóficos (autojustificaciones) del marqués hacen que la lectura de Justine sea de todo menos amena. Aunque se le pueden reconocer a los episodios sórdidos (al fin y al cabo tenía que relatar una historia) y escabrosos algún desagradable interés; es casi un clásico el pasaje del osario del convento.

Y con estos antecedentes se puede resumir este libro de demasiadas páginas así, tal cual de memoria :

“Justine y su hermana salen de una especie de orfanato. Por circunstancias sus caminos se separan; la hermana escoge una vida alegre y oportunista, y Justine una de virtud, piadosa y recatada. Justine acaba siendo víctima de numerosos individuos y colectivos depravados, víctima de abusos de todo tipo, además de sexuales. Al final, al cabo de bastantes años, la suerte y el interés de su hermana hacen que las dos se reencuentren. A su hermana, la casquivana, la vida le había ido muy bien; estaba casada con un señor muy poderoso y vivía en un palacio rodeada de lujos y caprichos. Encuentra a Justine la Virtuosa, en la calle y la más absoluta de la miserias, la acoge y se la lleva a vivir a su palacio……y aquí viene lo mejor del libro, el final: cuando ya parecía que Justine estaba a salvo y que había encontrado por fin la paz, en la mansión de su hermana, un aciago día que estaba en la terraza vino una tormenta, la tormenta soltó un rayo….y el rayo, como es natural, acabó dándole con todo el amperaje a Justine, matándola. ” 

 

Félix Fernández de Castro (bucker 125)